

El objetivo era mejorar la planta baja semienterrada del centro para crear diferentes salas de uso polivalente: comedor, auditorio y aula. La reforma también debía mejorar las circulaciones y permitir el uso de ciertos espacios —principalmente baños y vestuarios— fuera del horario escolar. La intervención principal consistió en desplazar un tramo de escalera, lo que permitió reordenar toda la planta y mejorar el acceso al exterior. Todos los espacios se renovaron íntegramente, con una selección de colores, materiales y acabados orientada a la durabilidad, la resistencia y la facilidad de limpieza. Se potenció la fluidez entre espacios y la transparencia visual entre aulas.

























